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Coberturas

Qué cubre exactamente un seguro de decesos (y qué no)

Por Carlos Fernández, agente de seguros exclusivo de Helvetia

Nº registro DGSFP C0031B90291519

Contrato de varias páginas sobre una carpeta azul, con unas gafas de leer y un bolígrafo encima, en una mesa de despacho

Antes de contratar, conviene saber con precisión qué incluye la póliza y dónde están sus límites. Aquí repasamos las coberturas más habituales de un seguro de decesos, y también lo que normalmente queda fuera.

Una idea que conviene fijar desde el principio: el seguro de decesos presta un servicio, no entrega dinero. Esa es su naturaleza y de ahí se derivan casi todas sus características.

Lo que suele incluir la póliza

Vale la pena detenerse en algunas, porque no todas pesan igual.

El servicio funerario, que es el núcleo

Es la razón de ser del producto. Cubre la organización completa del sepelio o la incineración y todo lo que lleva asociado. En la práctica significa que la familia hace una llamada y la compañía se ocupa de coordinar funeraria, tanatorio, traslados y ceremonia.

La gestión de trámites, que es lo que más agradece la familia

Un fallecimiento genera una cantidad de papeleo que sorprende a quien no lo ha vivido: certificados, licencias, inscripciones y gestiones con distintas administraciones, todo en plazos cortos y en el peor momento posible. Que alguien se encargue de eso es, para muchas familias, el verdadero valor de la póliza.

La repatriación, la que más se pasa por alto

Con familias repartidas entre ciudades y países, el traslado deja de ser un supuesto teórico. Es además la cobertura donde más varían las condiciones entre compañías. Le dedicamos un artículo completo: seguro de decesos con repatriación.

Los servicios en vida, los grandes desconocidos

Asistencia médica y dental a precio reducido, asesoramiento jurídico o el testamento online son prestaciones que el asegurado puede usar mientras vive. Mucha gente las tiene contratadas y no lo sabe, sencillamente porque nunca preguntó.

Lo que normalmente no cubre

Como en cualquier seguro, existen límites y exclusiones que conviene conocer de antemano. Entre los más habituales en este tipo de póliza: gastos que superen el capital o los servicios contratados, ciertas circunstancias específicas recogidas en las condiciones particulares de cada compañía, y periodos de carencia en algunos supuestos concretos según la modalidad elegida. Estos detalles varían de una aseguradora a otra, por lo que siempre merece la pena revisarlos con calma antes de firmar.

Dos matices prácticos sobre esto:

El exceso corre por cuenta de la familia. Si en el momento del servicio se eligen prestaciones por encima de lo contratado, la diferencia se abona aparte. No es letra pequeña abusiva, es cómo funciona cualquier póliza de servicio, pero conviene saberlo antes y no descubrirlo entonces.

Las carencias no son iguales en todas las pólizas. Que existan supuestos con periodo de espera es habitual; cuáles y durante cuánto tiempo depende de cada compañía y modalidad. Es una pregunta concreta que hay que hacer antes de firmar, y cuya respuesta debe estar por escrito en las condiciones particulares.

Cómo leer las condiciones sin ser experto

No hace falta entender el contrato entero. Con revisar cuatro puntos se cubre el 90 % de las sorpresas posibles:

  1. Qué servicio concreto está contratado y con qué alcance.
  2. Qué ocurre si el fallecimiento se produce fuera de tu provincia o del país.
  3. Qué supuestos tienen carencia y durante cuánto tiempo.
  4. Quiénes figuran como asegurados y qué pasa si quieres añadir a alguien más adelante.

Cómo comprobar las condiciones antes de contratar

La mejor forma de evitar sorpresas es pedir que te expliquen, con ejemplos concretos, qué pasaría en tu situación particular. Como agente exclusivo, conocemos el producto de Helvetia en profundidad y te podemos explicar exactamente qué incluye tu póliza, sin letra pequeña ni sorpresas.

Si ya tienes un seguro contratado con otra compañía y no estás seguro de qué cubre, tráelo y lo revisamos contigo. Y si quieres ver el detalle de lo que ofrecemos, lo tienes en la página del seguro de decesos.

Preguntas frecuentes

¿Qué incluye exactamente el servicio funerario?
Con carácter general, sepelio o incineración, ataúd o urna, tanatorio, traslado y ceremonia. El detalle concreto y su alcance figuran en las condiciones particulares de cada póliza, que es donde hay que mirarlo antes de firmar.
¿El seguro de decesos da dinero a la familia?
No: presta un servicio. Es la diferencia principal con el seguro de vida, que sí entrega un capital a los beneficiarios. Lo explicamos en detalle en el artículo sobre la diferencia entre decesos y vida.
¿Los seguros de decesos tienen periodo de carencia?
Algunos supuestos concretos pueden tenerlo, y varía según la compañía y la modalidad contratada. No es una respuesta que se pueda dar de forma general: hay que consultarlo en las condiciones particulares de la póliza concreta.
¿Se pueden incluir varios familiares en la misma póliza?
Sí. Es lo habitual: pareja, hijos y padres pueden figurar como asegurados en un mismo contrato, con un solo recibo y un único interlocutor.
¿Qué pasa si el servicio cuesta más de lo cubierto?
Si la familia elige prestaciones por encima de lo contratado, la diferencia corre de su cuenta. Por eso conviene revisar que el servicio contratado se ajusta a lo que realmente se espera, y no quedarse solo con la cuota más baja.

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