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Repatriación

Seguro de decesos con repatriación: cómo funciona

Por Carlos Fernández, agente de seguros exclusivo de Helvetia

Nº registro DGSFP C0031B90291519

Recibidor de una casa con un mapa desplegado, unas llaves y un teléfono sobre la consola, y una maleta junto a la puerta abierta a la calle
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial

Cada vez más familias tienen a sus miembros repartidos entre distintas ciudades o incluso distintos países. Por eso una de las coberturas que más se consulta al contratar un seguro de decesos es la repatriación: qué pasa si el fallecimiento ocurre lejos de donde la familia quiere despedirse.

Es también una de las coberturas que más se da por supuesta y menos se lee. Y cuando hace falta, ya no hay margen para descubrir que no estaba incluida.

Qué es la repatriación y cuándo se activa

La repatriación consiste en el traslado del fallecido desde el lugar del fallecimiento hasta el lugar donde la familia desea celebrar el servicio funerario o el entierro. Se activa automáticamente al llamar al teléfono de asistencia 24 horas de la compañía, que se encarga de organizar todo el traslado.

Ese primer paso es más importante de lo que parece. La llamada a la aseguradora debe ser lo primero, antes de contratar nada por cuenta propia: es lo que pone en marcha toda la gestión y lo que evita que la familia acabe pagando por su cuenta servicios que la póliza ya cubría.

Repatriación nacional e internacional

Si el fallecimiento ocurre en otra ciudad de España, hablamos de repatriación nacional: el traslado dentro del territorio español hasta el lugar de origen. Si ocurre en el extranjero, la póliza cubre la repatriación internacional, gestionando también los trámites propios de un traslado entre países.

La diferencia entre ambas no es solo la distancia. Un traslado internacional implica documentación consular, requisitos del país donde ocurre el fallecimiento y coordinación entre servicios funerarios de dos países. Es un proceso considerablemente más largo y más complejo, y es exactamente el tipo de gestión que una familia no está en condiciones de resolver por su cuenta en ese momento.

Qué trámites se gestionan

Además del traslado físico, la compañía se encarga de la documentación necesaria para el desplazamiento: certificados, permisos y coordinación con los servicios funerarios de origen y destino. La familia no tiene que ocuparse de la parte administrativa del proceso.

En la práctica, esto incluye la coordinación con las autoridades locales, la preparación del traslado conforme a la normativa aplicable y el enlace con la funeraria del lugar de destino para que el servicio pueda celebrarse como la familia haya decidido.

Qué hacer en las primeras horas

Si se encuentra en esta situación, el orden importa:

  1. Llame al teléfono de asistencia 24 horas que figura en la póliza. Antes que a ninguna funeraria.
  2. Tenga a mano los datos de la póliza y los datos identificativos de la persona fallecida.
  3. No contrate servicios por su cuenta hasta hablar con la compañía, salvo que se lo indiquen expresamente.
  4. Anote con quién habla y qué le indican, sobre todo si la gestión se alarga varios días, como suele ocurrir en los traslados internacionales.

Si es cliente y no encuentra la póliza en ese momento, llámenos: es parte del trabajo tener localizado el contrato de cada cliente y poder darle el dato al instante.

Casos en los que esta cobertura pesa más

Familias con hijos viviendo fuera de España. Cuando el fallecimiento ocurre durante una visita, la repatriación deja de ser un extra teórico.

Personas que pasan temporadas largas en otro país. Segundas residencias, estancias con familiares o jubilaciones repartidas entre dos países.

Residentes extranjeros en España que desean ser trasladados a su país de origen. Es una situación cada vez más frecuente y tiene cobertura propia: en Helvetia se llama repatriación a extranjeros. Qué opciones hay y qué papeles lleva cada una, en el artículo sobre el seguro de decesos para extranjeros que viven en España.

Españoles que llevan mucho tiempo viviendo fuera y quieren volver. Es el caso simétrico del anterior, y también tiene la suya: repatriación a españoles.

Las dos comparten una particularidad que conviene conocer antes de firmar nada: son opcionales. No entran de serie en la póliza, hay que pedirlas al contratar. Quien firma sin preguntar por ellas no las tiene, y eso no se descubre hasta el momento en que hacen falta, que es justo cuando ya no tiene arreglo.

Qué debe comprobar en su póliza

No todas las pólizas incluyen la repatriación internacional con las mismas condiciones. Si tiene familiares que viven fuera de España, o usted mismo pasa parte del año en otro país, merece la pena confirmar el alcance exacto de esta cobertura antes de contratar.

En concreto, pregunte por el ámbito geográfico cubierto, si contempla el desplazamiento de algún acompañante y cómo se coordina el servicio en el lugar de destino. Son tres preguntas cortas que evitan malentendidos caros.

Puede revisar el resto de coberturas en el artículo sobre qué cubre exactamente un seguro de decesos, o ver el detalle en la página del seguro de decesos. Si ya tiene una póliza contratada con otra compañía y quiere saber qué cubre realmente, tráigala y la revisamos con usted sin compromiso.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la repatriación en un seguro de decesos?
Es el traslado del fallecido desde el lugar donde ocurre el fallecimiento hasta el lugar donde la familia quiere celebrar el servicio funerario o el entierro. Puede ser nacional, dentro de España, o internacional si ocurre en otro país.
¿Qué hay que hacer si el fallecimiento ocurre en el extranjero?
Lo primero es llamar al teléfono de asistencia 24 horas de la compañía antes de contratar nada por cuenta propia. A partir de ahí la aseguradora organiza el traslado y la documentación. Contratar un servicio funerario local por libre puede complicar la gestión posterior.
¿La repatriación internacional viene siempre incluida?
No en todas las pólizas ni con las mismas condiciones. Es una de las coberturas donde más varían las compañías, así que si tiene familia fuera de España o pasa temporadas en otro país, conviene confirmar el alcance exacto antes de firmar.
¿Puedo repatriar a mi país si soy extranjero residente en España?
Sí. En Helvetia hay una cobertura de repatriación a extranjeros pensada para ese caso: el traslado desde España hasta el país de origen. Es opcional, no entra de serie en la póliza y hay que pedirla expresamente al contratar, así que conviene dejarlo dicho desde el principio y no darlo por supuesto.
¿Y si soy español y vivo fuera de España desde hace años?
Existe la cobertura simétrica, repatriación a españoles, para el traslado de vuelta a España de quien lleva mucho tiempo viviendo en otro país. Igual que la anterior, es opcional: hay que pedirla al contratar la póliza.
¿Cubre el traslado de los familiares que acompañan?
Depende de la póliza. Algunas contemplan el desplazamiento de un acompañante, otras no. Es uno de los puntos concretos que merece la pena preguntar y dejar claro por escrito antes de contratar.
¿Y si el fallecimiento ocurre en otra provincia de España?
Entra dentro de la repatriación nacional: el traslado hasta la localidad de origen o hasta donde la familia decida celebrar el servicio. Es más frecuente de lo que parece, con familias repartidas entre varias ciudades.

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